La documentación es indispensable. Cuando consume el día, se vuelve la primera causa de cansancio del equipo — y la primera razón por la que la información termina dispersa.
Cada consulta se hace dos veces: una con el paciente, otra frente al teclado escribiendo lo mismo de nuevo.
El exceso de tareas administrativas es una de las causas más citadas de agotamiento en la práctica veterinaria.
Historias en papel, notas sueltas, WhatsApp con el tutor — cada mascota con su información en cinco sitios.
Habla con el tutor y examina al paciente con total normalidad. Zolvantia transcribe en segundo plano.
Anamnesis, examen físico, diagnóstico presuntivo y plan quedan organizados — con respaldo bibliográfico real y su fuente citada.
Ajusta lo que necesites y confirma. Sin tu confirmación explícita, nada queda guardado en la historia clínica.
No es solo historia clínica: es el día a día completo de la clínica, sin sistemas separados.
Transcripción, estructuración automática y sugerencias con cita bibliográfica real.
Grabas la consulta y la IA la transcribe y la ordena en la historia. Tú revisas y confirmas: nada se guarda sin que lo apruebes.
Órdenes médicas, signos vitales y cumplimiento de tratamiento en un tablero por paciente.
Clasificación ASA, equipo quirúrgico, insumos consumidos y el formato de anestesia listo para imprimir y llenar a mano durante el procedimiento.
Un examen, una radiografía, un control: se anota y se tacha solo cuando alguien registra el resultado. Lo que se retrasa se marca, para que ningún paciente quede esperando.
Citas, confirmaciones y avisos de vacuna o desparasitación, por correo y WhatsApp.
Existencias con venta fraccionada: media ampolla se cobra como media ampolla, y lo que se gasta en un paciente pasa a su cuenta con un clic.
Estadías, paseos con recorrido y reporte para el tutor. Dos servicios que casi ningún software veterinario cubre.
El documento de entrega y recogida, con firma, conforme a la Ley 1774.
Ítems, IVA, notas crédito y CUFE, con la numeración autorizada por la DIAN.
El precio se escribe una vez y aparece en cada factura. Si además pones el costo, la plataforma te dice qué servicios te están dejando poco.
Cotizas, el tutor aprueba, y se convierte en factura. Y ves de un vistazo quién te debe y desde cuándo.
Apertura y cierre de turno con arqueo, proveedores, compras y gastos: la contabilidad del día a día, sin una hoja de cálculo aparte.
Cuando entra un pago digital suena un aviso en el mostrador, para enterarse sin mirar la pantalla. Se puede silenciar.
Entrada, pausas y salida, comprobando que quien marca está de verdad en la clínica. Sin coordenadas configuradas no se acusa a nadie: queda como «no se pudo comprobar».
Recargos nocturnos, dominicales y horas extra según la ley vigente, auxilio de transporte, prima, cesantías y el consolidado para pagaduría.
Decides qué ve cada cargo y qué puede hacer dentro: solo consultar, registrar, o también anular. Y distinto en cada sede si hace falta.
Sus mascotas, sus facturas y su historia clínica, desde el móvil y sin llamar a la clínica.
Se preguntan solas después de la consulta, y el resultado se ve por profesional.
Ventas, márgenes, clientes que más gastan y reportes fiscales. Y un chat al que le preguntas en español: «¿cuánto vendí este mes?».
Subes el archivo de tu software anterior y se cargan tutores, pacientes e historias. Si algo no cuadra, te dice qué fila y por qué, y se puede deshacer.
Varias sedes o clínicas desde una sola cuenta, con datos aislados entre cada una.
Eliges tu color y la plataforma se repinta entera. Los avisos conservan los suyos: rojo sigue siendo error aunque tu marca sea roja.
Guardería y paseo con el mismo rigor de una hospitalización — no un simple agendamiento.
Capturas de la plataforma en funcionamiento, en escritorio y en el celular. Desliza para verlas.
La información personal de tus clientes se guarda cifrada, no en texto plano.
Si el Agente Científico no encuentra respaldo real, lo dice. Jamás fabrica una fuente.
Ninguna sugerencia entra a la historia clínica sin confirmación explícita del profesional.
Cada persona ve y hace solo lo que su rol permite: recepción, auxiliar, veterinario o admin.
Cuatro planes, sin letra pequeña. Pensados para costar menos que las alternativas del mercado, no más.